ASOCIACIÓN DE LA HEROICA ESCUELA NAVAL MILITAR, A.C.

CONSOLIDACIÓN DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL

Con los Tratados de Córdoba y la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México en 1821, se logró después de 11 años de atroz y sangrienta lucha la Independencia de nuestra Nación; sin embargo aún se encontraban en territorio mexicano algunas tropas españolas, que se acantonaron en el Castillo de San Juan de Ulúa, Veracruz, 

fortaleza que fue ocupada por ellos con la pretensión de reconquistar a México.

Ante esta situación, el emperador Agustín de Iturbide consciente de que tal situación representaba un grave peligro para su Gobierno, y de que ante la insuficiencia de medios le era imposible organizar un ataque militar, intentó entablar relaciones con el jefe español para obtener su retiro del territorio nacional.

Para el 1° de septiembre de 1822, el General Antonio López de Santa Anna tomó el mando de la plaza y por parte de los realistas, el Brigadier Francisco Lemaur sustituyó al General Dávila como Comandante de la fortaleza de San Juan de Ulúa.

Así, para el 26 de octubre de ese año, Antonio López de Santa Anna y José Antonio Echávarria (Capitán General de las Provincias de Puebla, Oaxaca y Veracruz) intentaron tomar el reducto.

A principios de 1823 llegaron a México los señores Ramón Oses y Santiago de Irizane, enviados por la Corona española para entablar pláticas con nuestro Gobierno, pero al encontrarse con el movimiento armado en Veracruz, ambos tomaron la decisión de quedarse en San Juan de Ulúa.

El 10 de marzo, Agustín de lturbide abdica y se exilia. Ante tal evento, el Comandante de Ulúa, Francisco Lemaur, trató de imponer sus órdenes a Veracruz, lo que ocasionó una gran tensión cuando las fuerzas mexicanas trataron de ocupar la Isla de Sacrificios en la que ya ondeaba el pabellón Español.

Por su parte, el Comandante Aldana manifestó al Gobernador de Veracruz que el plan de operaciones puesto en práctica por la Marina de Guerra no era el adecuado, por lo que el 23 de septiembre se efectuó una junta con el General Guadalupe Victoria, donde se acordó aumentar la presión naval con las goletas Anáhuac e Iguala para evitar que Ulúa recibiera los víveres frescos que los iberos adquirían en el puerto por mar y así bloquear el suministro.